"Predator: Badlands" (2025), dirigida por Dan Trachtenberg (quien ya demostró su habilidad en Prey), es una cinta que se define por su honestidad. Como bien lo indica la sinopsis, esta es una película simplona, directa y nada compleja, que no busca convencer al espectador con diálogos profundos ni giros argumentales forzados.
La trama, que sigue a un joven Predator marginado en busca de un adversario definitivo, encuentra un enfoque de puro entretenimiento visual y sonoro.
El Regreso al Espíritu Ochentero
Mi disfrute de la película se centra precisamente en lo que ofrece sin complejos: acción vibrante, efectos visuales muy buenos y un diseño de sonido que potencia la experiencia. Es una cinta que se siente como una de esas animaciones de ciencia ficción de la infancia, con robots, criaturas extrañas y situaciones extremas.
El verdadero atractivo de la película es la construcción de su mundo. El planeta donde se desarrolla la historia es el gran protagonista, atrapando y seduciendo al espectador con su ambiente extraño y agreste. Logra que el público se sienta inmerso en un universo de ciencia ficción con una claridad y un momentum excepcionales. Los personajes, encabezados por Elle Fanning y Dimitrius Koloamatangi, logran una empatía esencial, a pesar de la escasez de diálogos.
El Límite de la Simplicidad
El punto negativo, y el filtro por el cual el público más exigente juzgará la cinta, es la simplicidad del guion y la historia. La falta de complejidad y de elementos narrativos que sorprendan puede hacer que la película se sienta sosa o infantil para quien espere una trama con mayor peso dramático o filosófico. En última instancia, esta no es una película para todos, ya que su espíritu es de puro blockbuster de acción.
Conclusión: Un Producto con Corazón
Disfruté de "Predator: Badlands", pero no la considero una obra maestra o una película "seria". Más bien, la vi como un producto bien hecho que cumple su promesa de espectáculo de ciencia ficción. Es una película con un claro espíritu ochentero, enfocada en la acción incesante y en expandir el lore de su universo de manera directa.
Mi recomendación para verla es clara: véala como una pieza de entretenimiento visual y sonoro sin buscar complejidades narrativas.
Por su honestidad y el disfrute que me proporcionó su acción desenfrenada, mi calificación es de 3.2 de 5.

















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“Que la fuerza te acompañe” Han Solo La guerra de las galaxias (1977)