"Black Phone 2" (2025), bajo la dirección de Scott Derrickson, es una secuela visualmente pulcra, narrativamente fluida y con una producción admirable. Busca expandir la historia de Finney y Gwen Blake con un enfoque más directo en lo paranormal y onírico, transformando el thriller de secuestro en una fábula oscura. No obstante, en su afán por la perfección y la linealidad, esta cinta se vuelve predecible, careciendo del punch o el "enganche fuerte" necesario para dejar una marca duradera en el espectador.
El Estilo: Terror como Fábula de Invierno
La principal virtud de esta secuela es su estética y producción. Se siente sólidamente elaborada, con un tono surrealista que se inclina más hacia el cuento de terror para adultos que su predecesora. La decisión de abordar de lleno la fantasía y los sueños, como bien señalas, permite a Derrickson explorar lo aterrador de lo inconsciente y los traumas persistentes de los jóvenes protagonistas.
La película maneja con astucia las conexiones con la historia anterior, logrando una justificación creíble para el regreso del villano, The Grabber (Ethan Hawke), en una nueva dimensión sobrenatural. Esto, sumado a la calidad de la narrativa lineal y sin complejidades, hace que la película sea fácil de seguir y entretenida de principio a fin.
El Problema del Impacto: Cuando la Estética Vence al Sustán
Aquí es donde la película tropieza. En su búsqueda de una "historia tan lineal y perfecta", "Black Phone 2" sacrifica el impacto. El terror, la intriga y la sorpresa se diluyen en una ejecución demasiado controlada.
Los sustos típicos y las apariciones están presentes, la música cumple con su función atmosférica, pero el conjunto resulta más funcional que electrizante. Como has percibido, la cinta evoca innegablemente a "A Nightmare on Elm Street" (Pesadilla en Elm Street), al situar el terror en el plano de las pesadillas y el asesino que opera desde allí. Sin embargo, carece de la irreverencia o la urgencia frenética que hicieron de Freddy Krueger un ícono. La secuela de Derrickson es más pulcra, pero menos visceral.
La cinta logra ser atractiva y disfrutable por su impecable factura, pero le falta ese "peso" o ese elemento inesperado que sorprenda al espectador y lo saque de su asiento. La sensación es de haber visto un producto muy bien empaquetado, pero sin una chispa interna.
Conclusión del Crítico: Un Vuelo Lógico, No Emocional
"Black Phone 2" cumple con la promesa de una secuela: continúa la historia de los hermanos Blake y expande la mitología del teléfono negro. No es una mala película; es una película con una producción notable y una intención clara de explorar el terror a través del trauma y lo paranormal.
No obstante, su narrativa demasiado segura y predecible le resta potencia como obra de terror. Se disfruta mientras se ve, pero difícilmente se recordará a largo plazo. Es una digna adición al género mainstream, pero no la joya que esperábamos.
Por la calidad de su producción y su astuto manejo de las conexiones, se lleva un merecido 3 de 5 estrellas, aunque queda la sensación de que, en la expansión de la mitología, el terror perdió su voz.
Calificación: 3 de 5

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